Preparar contenidos, para una formación con profesionales con el fin de detectar y abordar la violencia de género, puede resultar complejo; sin embargo, diseñar contenidos para personitas de 2 y 3 años, ha resultado todo un reto.
Este taller me ha llevado a plantearme, como profesional y madre, la prevención de la violencia en su origen desde el concepto en positivo «Buenos Tratos». Para ello se han empleado desde pictogramas hasta otras herramientas visuales, como cuentos y canciones, ya que aún no saben leer, ni escribir.
Otro de los hándicaps enfrentados ha sido cómo presentar el fenómeno de la violencia, abstracta y muy cruda, a niñas y niños en una edad tan temprana e inocente. Aquí fue cuando realmente me percaté de que en este momento y contexto, reside la semilla de la cuestión. La violencia a esta edad comienza por imponerse a las y los demás, independientemente del sexo y el género. Si no se señalan que estas conductas están importunando a tu igual y que le estás haciendo sentir mal, cuando crezcan, continuarán reproduciendo conductas abusivas frente a otras y otros iguales.
El trabajo con las y los asistentes de 2 años, resultó más complicado, porque no llegaban a expresar un feedback que ofreciera señales para testear el nivel de introspección que podían estar haciendo; sin embargo, con el alumnado de 3 años, quedó patente la integración de lo que se pretendía trabajar y así lo demostraron.
Gracias al CPEI Bichitos, por educar en buenos tratos a nuestra hija y que este espacio solamente haya servido de refuerzo a los valores que promueven en su diario.